Notas de una sesión de planificación reciente
Antes de empezar una intervención, revisamos el estado real de cada moldura y cada junta. Esa sesión inicial define qué se conserva, qué se reproduce y con qué material se trabaja.
Durante la última reunión de obra revisamos el estado de una cornisa de yeso en un frente de estilo clásico. El cliente quería recuperar el perfil original, pero las piezas existentes mostraban grietas finas que no se veían a simple vista. Decidimos hacer una toma de muestras antes de definir el tratamiento, porque la cal superficial no siempre indica el estado del núcleo.
Lo que sigue en el expediente es la reproducción de dos tramos faltantes con moldes tomados en obra. El resto de la moldura se consolidará con inyecciones de lechada de cal y se reintegrará con un mortero de acabado que imite la textura del yeso original. La próxima visita está prevista para dentro de dos semanas, cuando el revoque de base haya fraguado lo suficiente.
Tres notas que complementan el trabajo de taller y las decisiones que tomamos en obra.
Antes de empezar una intervención, revisamos el estado real de cada moldura y cada junta. Esa sesión inicial define qué se conserva, qué se reproduce y con qué material se trabaja.
La primera semana suele dejar en claro dónde están los problemas de humedad y qué tan permeable es el muro. Los morteros de cal se comportan distinto según la exposición y la época del año.
La revisión inicial rara vez queda igual después de abrir una junta o retirar un revoque suelto. Este texto cuenta qué ajustamos y por qué, sin repetir lo que ya se dijo en las otras notas.